(E06) Descanso en Orta

La etapa de hoy la dedicamos para descansar de la carretera y hacer un poco de turismo por la zona del Lago di Orta. Así pues, nos montamos en las motos y nos dirigimos hacía el centro del pueblo, a tan sólo 2 kilómetros del camping.

Saliendo del camping Orta (Italia)
Saliendo del camping Orta (Italia)

En Orta es fácil encontrar aparcamiento gratuito para las motos, nosotros lo hicimos en la zona norte del pueblo, justo aquí. Nuestro objetivo era llegar hasta el embarcadero de la plaza Motta para coger un barco que nos llevaría a la Isla de San Giulio. Desde este puerto tenemos varias excursiones disponibles que podemos consultar desde su página web. En nuestro caso teníamos salidas cada 10 minutos, que en otros 20 aproximadamente nos llevarían (creo recordar que aproximadamente por 2€ por persona ida y vuelta) hasta esta bonita isla.

Embarcadero Isla San Giulio (Italia)
Embarcadero Isla San Giulio (Italia)

Este pequeño islote, de unos 275 metros de largo, esta lleno de pintorescas casas y pequeños callejones. Presidido por la Basílica de San Giulio, encontramos en sus calles un gratificante paseo que podemos completar tranquilamente en menos de 1 hora.

Después de la breve pero preciosa excursión a la Isla de San Giulio, volvimos a Orta para visitar otro lugar que merece muchísimo la pena, el Sacro Monte di Orta. Con una subida bastante pronunciada y más de 30º a la sombra, decidimos volver a las motos para subir hasta la entrada del parque. 

Motos aparcadas en Sacro Monte di Orta (Italia)
Motos aparcadas en Sacro Monte di Orta (Italia)

Justo al final de la parte transitable por vehículos encontramos unos bonitos y sombreados merenderos donde aprovechamos para reponer fuerzas.

Con una densa vegetación, en este monte tenemos magníficas vistas panorámicas de la Isla San Giulio y el resto del lago, además de un itinerario marcado con 20 capillas que narran la vida de San Francisco de Asis

Terminado el día de turismo fuimos en busca de provisiones al super más cercano, el Conad City, a unos 2 kilómetros del camping. Aprovecho de paso para comentar un detalle a tener en cuenta si se va en verano a Los Alpes, y es la dificultad para encontrar hielo a pesar de las altas temperaturas que se alcanzan durante el día. Sólo lo conseguimos en contadas ocasiones en algún que otro supermercado, además bastante caro y de mala calidad

Llegados ya al camping, aprovechamos nuestras últimas horas de descanso para darnos un par de baños en el lago y recargar pilas para la siguiente etapa.

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