(E01) Jerez a Eslovenia

Esta primera etapa consta de 4 días, los necesarios para llegar hasta Eslovenia, país donde comienza nuestro recorrido por los Balcanes.

          Día 01

Salimos temprano desde Jerez huyendo de las tremendas calores que nos han acompañado estos últimos días previos al viaje, al menos para pasar Andalucía antes de que empiece a apretar el sol.

La ruta en resumen ha sido mas que aburrida, autovía y más autovía para llegar pronto a nuestro destino. En principio teníamos previsto acampar gratuitamente en el pantano de Benagéber, pero cambiamos el plan de camino al recibir una llamada de un amigo que acababa de salir de allí, el cual nos comentó que un forestal les llamo la atención porque es necesario solicitar un permiso para la acampada. A pesar de que por lo que parece se puede solicitar a través de internet optamos por no complicarnos la vida.

A pocos kilómetros hay otro camping que ya teníamos visto, el Venta de Contreras en pleno Parque Natural de las Hoces del Cabriel. Y la verdad, encantados con lo que nos hemos encontrado aquí. Por 18,40€ estamos acampados en un sitio idílico, en plena naturaleza, con muchísima sombra y con un precioso río a 5 minutos andando por un sendero que sale junto al camping. Los dueños encantadores y la carretera de acceso muy divertida a su paso por el puerto de Contreras. Una sorpresa ha sido también encontrarnos con que el camping tiene una piscina ‘privada’ de los propios dueños, a la que nos dan acceso sin problema alguno.



          Día 02

A las 6.00h suena el despertador, lo justo para recoger bártulos, prepararnos el desayuno y a las 8.00h reemprender la marcha. Para despedirnos del Embalse de Contreras lo hacemos desde los miradores que tenemos cerca de su presa (justo aquí).

La ruta ha discurrido por varias nacionales muy entretenidas, como la N-III, la N-330 y la N-420 entre otras. A medida que avanzábamos hacia el norte iba aumentando la diversión, y por desgracia también el tráfico. Pero después del tostón de ayer sin duda ha sido un día muy ameno.

En cuanto al alojamiento ha sido el previsto, el camping L’Enclave, en la pequeña población francesa de Estavar. El camping esta bastante bien, con buenos servicios y un entorno mas que bonito. El precio también correcto (para Francia), 2 personas + tienda + moto por 25,50€ (+ 40 céntimos por dos pulseras para entrar en la piscina). Para finalizar el día cervecita y relax, que mañana toca maratón de autopistas.



          Día 03

Un día de casi 800 kilómetros de autopistas, aburrido y cansado donde los haya. Lo mejor de la jornada ha sido sin duda el primer tramo por la nacional que une Andorra con Perpiñán, con un buen lote de curvas con excelente asfalto entre los paisajes de postal del Pirineo francés.

Desde Perpiñán tomamos la autopista que no soltamos hasta llegar a la región de Piamonte, en Italia. La parte francesa saturada de tráfico y retenciones, por suerte en el sentido contrario. Una vez pasamos la frontera con Italia, nos recibe la primera área de servicio donde llenamos el tanque por unos escandalosos 1,76€ el litro. Desde aquí y hasta poco antes de Génova nos acompaña una ajetreada autopista que bordea la costa mediterránea con entretenidos paisajes y constantes curvas, sin duda muchos más amena que la francesa.

La ruta en sí no creo que merezca gastar muchas más palabras, más interesante ha resultado el alojamiento. Bed & Breakfast Il Campo Papaveri, en el coqueto pueblo de  Mornese (Italia). Por 45€ la doble (desayuno incluido) nos recibe en la planta alta de su casa el encantador Angelo, que nos ayuda a subir el equipaje y nos ofrece una preciosa y amplia habitación. Para nuestra pequeña no tiene garaje, pero nos insiste en dejarla en la plaza frente al B&B, donde podemos verla perfectamente desde el balcón. Por el encanto del lugar y lo bonito del entorno es un alojamiento que no dudaría en recomendar a quien pasara por la zona.



          Día 04

Un buen desayuno para reponer fuerzas, y comenzamos la ruta recorriendo pequeñas comarcales de la región de Piemonte (Italia) por la bonita y repleta de viñedos Strada del Vino. Por desgracia no pasan muchos kilómetros hasta que volvemos de nuevo al martirio de las autopistas.

Desayuno del B&B
Desayuno del B&B

Sacamos el ticket del peaje y el primer tramo que discurre hasta Brescia nos regala unas bonitas vistas de Los Alpes italianos de fondo, con muy poco tráfico y el agradable frescor de la mañana. Una vez tomamos el enlace dirección a Venecia la cosa cambia, apenas cabe un alfiler ente coche y coche, y en las salidas hacia el Lago di Garda se arman unas retenciones kilométricas de impacientes turistas que no paran de entorpecer el resto del tráfico con artimañas varias de ‘espabilado’. Los italianos, por desgracia, no tienen esa amable costumbre de los franceses de echarse al lado y dejar paso a los que circulan por detrás más rápido que ellos, así que hasta pasada Venecia buena dosis de paciencia y en alerta constante. Curioso también el sobrecoste de 0,21€ por servirte la gasolina en un área de servicio Italiana, y eso cobrándote ya el litro a 1,83€, sin anestesia ni nada.

Llegamos al fin a Eslovenia, pero no antes sin pasar por caja en el peaje de la salida de Italia, 35,40€ de nada. Eso sí, todo con un solo ticket y en un solo pago que se agradece bastante.

Entrada desde Italia
Entrada desde Italia

Una vez entramos en territorio Esloveno, si tenemos previsto circular por sus autopistas deberemos sacarnos la viñeta, que consiste en una pegatina que nos da derecho a circular libremente por ellas, y que su precio varía en función del vehículo y los días de duración. En nuestro caso optamos por la de 7 días, que para las motos sale por 7,50€. Para comprarla, enseguida pasamos la frontera veremos carteles indicando la venta de las mismas. Nosotros paramos en la primera gasolinera que nos encontramos a la derecha, para la viñeta y llenar el tanque por unos 40-50 céntimos menos el litro que en Italia, sobre 1,25€.

Reemprendemos la marcha y entre las opciones de autopista o secundarias hasta Sobec no lo pensamos demasiado, hambrientos de curvas que estabamos ya. Y vaya impresión nos llevamos de Eslovenia apenas habíamos recorrido los primeros 50 kilómetros, un auténtico paraíso para rodar en moto. Asfaltos muy decentes, curvas enlazadas, líneas discontinuas constantemente y paisajes de un verde muy intenso. Casi que después de 600 kilómetros y unas 10 horas sobre la moto no queríamos bajarnos de ella.

Llegamos al Camping Sobec, mucho más grande de lo que me esperaba y hasta arriba de fauna de toda índole y rincones de Europa. En pleno Agosto, tan abarrotado estaba que nos costó un buen rato encontrar donde plantar la tienda. Pero nada de esto desmerece lo precioso del entorno del mismo, plantado en medio de un río que lo bordea casi al completo haciéndolo una especie de península, y con un lago artificial de agua cristalina (y fría por supuesto) en su interior, con parcelas a pie del mismo y habilitado perfectamente para el baño. No es el típico camping tranquilo en medio de un verde valle entre montañas Alpinas, pero sigue siendo un sitio muy agradable y con mucha sombra donde descansar después de una buena ruta por los Alpes Julianos de Eslovenia. En cuanto a los baños, muy modernos y completos, aunque se echa en falta alguno más por la zona del fondo del camping. El supermercado caro, muy caro, pero teniendo un LIDL al lado del camping no es problema. Y en el precio tienen el bonito detalle de hacer un 20% de descuento a los que vamos en moto. Tienda + 2 personas + moto por 23,60€ la noche.


2 comentarios

    1. Me pillas justo publicando la segunda etapa Mamue, intentare subir una cada 2 o 3 días, un abrazo fuerte y a ver si nos vemos pronto!

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