(E04) Bir Gandouz a Nuakchot

La frontera de Mauritania nos habían confirmado que abre a las 9.00h de Marruecos, así que a las 8 ya habíamos desayunado un par de omelettes y estábamos listos para recorrer los 85 kilómetros que nos separaban de ella. Un dato importante es que antes de la frontera marroquí hay 2 gasolineras con ‘super’. La primera a un kilómetro antes de llegar a mano derecha, y la otra justo antes de la entrada a la izquierda. Recomendamos llenar los tanques y los depósitos adicionales en una de estas 2 porque no volveremos a ver ‘super’ en unos cuantos cientos de kilómetros.

Para explicar con mas claridad los pasos que debemos dar en esta primera frontera he preparado el siguiente gráfico.

 

  1. Nada más entrar a mano derecha nos proporcionarán una ficha de visado que deberemos rellenar y presentar en el siguiente punto de control.
  2. Un pequeño edificio en el que deberemos presentar nuestro pasaporte junto con la ficha de visado ya cumplimentada para que nos sellen la salida del país.
  3. Al otro lado de la carretera y poco más adelante veremos una puerta con el cartel de ‘Douane’, allí debemos ir con pasaporte, permiso de circulación y entregar la copia del documento de importación del vehículo que nos dieron hace unos días al entrar en Marruecos. Tras sellarnos la copia para la poder sacar el vehículo del país, volvemos a las motos y nos dirigiremos hacia el punto 4, no sin antes pasar la inspección de equipaje y vehículo que nos encontraremos frente al punto 3.
  4. Es una pequeña garita donde un policía marroquí tomará a mano los datos de nuestra moto, tenemos que enseñar la copia que nos sellaron en el punto anterior junto con el permiso de circulación.
  5. Una ventanilla en un edificio y otro policía tomando datos a mano, en esta ocasión presentamos pasaporte para que quede constancia de nuestros datos personales. Ya hemos terminado los 5 pasos y podemos continuar por la salida hacia Mauritania, nos espera la tierra de nadie.

    Tierra de nadie. Cementerio de coches y curioso trozo de tierra sin dueño de unos 4 kilómetros de longitud, donde los 2 primeros kilómetros los encontraremos asfaltados, y los 2 restantes son un patatal de grandes piedras y bancos de arena. Debido a los pasados conflictos en la zona, no recomiendan salirse fuera del ‘camino marcado’ por riesgo de minas. Otra recomendación es que siempre que se bifurque el camino, optar por el de la izquierda. De todos modos están bien marcadas las rodadas de camiones y otros vehículos, por lo que a pesar del cuidado que hay que tener por lo irregular del terreno, no es demasiado complicado identificar el trazado. A tener en cuenta que más o menos a mitad del camino nos encontraremos con un control militar del Frente Polisario, no entendimos muy bien cual era su función, pero tremendo pollo me montaron por la pegatina de la bandera de Marruecos que llevaba en una de mis maletas.

    Acabamos los últimos zarandeos en tierra de nadie y llegamos a la frontera de Mauritania, toca retrasar los relojes otra hora más (2 menos que en España). Aquí antes de explicar los pasos voy a haceros otra recomendación. Nada más llegar se acercará alguien a pediros pasaportes para empezar los trámites sin mucha más explicación. En todas las fronteras si no van vestidos de uniforme, NO SON POLICÍAS. Parece una obviedad, pero cuando están todos juntos charlando como si compartieran oficio puede parecer que el uniforme es opcional. Todo esto os lo cuento porque pagamos la novatada de que aquel tipo que nos pidió los pasaportes cuando aún ni habíamos bajado de las motos resultó ser uno de los tantos buscavidas de la frontera, esos que te vienen muy bien para agilizar los tramites, pero que si no negocias por adelantado el precio a pagar por sus servicios te acabarán pidiendo una autentica burrada. Nos pidió 60€ y acabamos pagando 10€ cada uno, aunque realmente con 5€ por barba es más que suficiente.

     

  1. Nada más entrar en la frontera aparcamos las motos a nuestra derecha y nos dirigimos a la primera puerta que nos encontramos a nuestra izquierda. Aquí tendremos que sacarnos el visado si no lo traíamos de casa, como comentaba en la sección de preparativos es muy recomendable sacarlo en la embajada de Mauritania en Madrid. En caso contrario entregamos pasaporte y nos ponen el sello. Cogemos las motos y al segundo punto.
  2. A nuestra mano derecha veremos una muralla y una puerta de acceso en el centro, entramos por ahí al recinto y pasado el primer edificio a mano derecha veremos un pasillo en el cual la primera puerta a la izquierda es donde nos harán el documento de la importación del vehículo. Aquí nos pidieron 10€ por el papelito…
  3. Dejamos las motos frente a este edificio que nos encontraremos a nuestra mano izquierda. Entregamos pasaportes y documentación del vehículo para un último sello. Este es el último punto de control de la policía, por lo cual ya nos podríamos marchar de la frontera, pero ahora necesitamos cambiar dinero y sacar el seguro de la moto.
  4. Aquí veremos un edificio a la izquierda con un cartel que pone ‘Change’, recomendamos cambiar dinero aquí y no a los buscavidas que nos lo están ofreciendo desde que entramos en la frontera. Aquí tenéis el valor del cambio para Abril de 2017. Lo siguiente será sacar el seguro para la moto en la mesa de al lado de donde nos han cambiado el dinero, en nuestro caso nos costo unos 12€ por 10 días. Aquí la póliza.

    Terminados los tramites y ya con unas cuanta ouguiyas en el bolsillo, nos disponíamos a emprender la marcha cuando mi moto no quiso arrancar. Con el despiste me había dejado la bomba de la gasolina conectada y la muy tragona me dejo frita la batería. Nito saca las pinzas, enchufamos las motos y todo solucionado. Ahora sí, continuamos y a unos 10 kilómetros, ya pasadas las vías del tren, nos encontramos con el cruce de Nuadibú y Nuakchot. Desde aquí nos restarán unos 450 kilómetros de rectas interminables, con el asfalto a veces enterrado en arena, a veces muy roto, y a veces desaparece sin previo aviso para convertirse en pistas de arena y piedras en las que salvamos más de un susto importante.


    A poco más de 200 kilómetros del anterior cruce nos encontramos con la famosa gasolinera del secuestro de los 3 españoles en 2008. Preguntamos si tenían ‘super’ y tal como nos esperábamos obtuvimos una respuesta negativa. La gasolinera en sí es bastante grande y con buenos servicios para ser Mauritania, supermercado, restaurante, baños, etc. Así que decidimos que sería un buen sitio para comernos el bocata, aprovisionarnos de agua fría y rellenar los depósitos con nuestras garrafas de 20 litros.


    Entre la morriña de después del bocata, los casi 45º a la sombra y el fuerte viento que nos hacia conducir tumbados nos costo reemprender la marcha, pero a pesar de ello teníamos que seguir nuestro camino hasta Nuakchot. Lo que si que nos dio un respiro fue el asfalto, parece que había mejorado sensiblemente para lo que nos quedaba de esta etapa. A pesar de esto la flama parecía que iba en aumento y ya buscábamos cualquier sombra donde hacer una parada para rehidratarnos y poder continuar. En la siguiente foto se puede ver el típico poblado mauritano del desierto, sin luz ni agua corriente van montando sus pequeñas chabolas donde van cayendo, sin un orden aparente. Y aquellas que caen mas cerca de la pista o carretera que corresponda, tienen además algún estante con cosas muy básicas de comida y bebida para vender a cualquiera que este de paso.


    Poco antes de llegar a Nuakchot nos pararon en el último control policial del día. Los 2 gendarmes estaban estrenando dos viejas BMWs, tan encantados con ellas que nos invitaron a bajarnos de nuestras motos para que las pudiéramos ver con mas detalle. Suena sospechoso hablando de la corrupta policía mauritana, ¿no?. Pues nada mas lejos de la realidad, aquí nos dieron un buen bofetón de hospitalidad y amabilidad árabe. Y es que no sólo nos ofreció echarnos una foto con sus motos, sino que uno de ellos me regaló unas gafas de cristal transparente para protegerme de la arena en la moto, así, por las buenas.


    Llegamos al fin a Nuakchot, la capital de Mauritania, pero no por ello esperemos tener mas facilidades para encontrar ‘super’. De las más de dos docenas de gasolineras que tenemos a nuestra disposición en la capital, la única en la que encontramos gasolina para nuestras máquinas es justo la tercera que vemos a nuestra mano izquierda desde que entramos en la ciudad por su avenida principal, creo recordar que era una Total. Repostamos y salimos en busca de nuestro alojamiento, el Terjit Vacances.


    Nada mal pintaba la cosa en este hotel. Cabañas en la playa a 9€ por persona, brisa fresca del mar y una estupenda terracita en la que acabar a escondidas con las 8 latas de cerveza que nos quedaban.


    En esta terraza se nos acercó el dueño del complejo a darnos la bienvenida, hablaba algo de castellano y se interesó por nuestro viaje. Para despedirse de nosotros nos dijo una frase de la que ya nos íbamos dando cuenta de cuanta razón tenía. -Tenéis que venir más días a Nuakchot y conocer mejor Mauritania, porque amigos, Marruecos es Europa, ésto es África-. Tras esto, nos sirvieron la cena en un salón mas propio de un garito de Puerto Banus que de uno de los países mas pobres del mundo.


    Y tras un rico festín, a dormir que mañana nos espera nuestro destino, ¡¡Dakar!!.



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4 comentarios

  1. Muchas gracias por haber hecho este blog…
    Solo echo de menos algún comentario más sobre las motos que llevabais, pero en general, está genial

  2. complimenti veramente professionale ti ringrazio per le informazioni stupende ,ad ottobre vorremmo andare e fare Marocco Mauritania e Senegal e ritorno parto dall’italia con traghetto genova tangeri
    un abbraccio grazie
    Mauro

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