(E01) Jerez a Rabat

Nuestra primera opción para comenzar el viaje fue embarcar el sábado temprano en Algeciras, pero finalmente tuvimos la oportunidad de adelantar la salida y embarcar el viernes a las 17.00h. Con los billetes ya comprados por internet y viendo el temporal que había en el estrecho nos temíamos que este adelanto en la salida nos saliera rana.

Con un viento terrible de levante salíamos a las 15.00h desde Jerez, no llegamos ni a enganchar la autovía cuando nos esperaba el primer contratiempo. El regulador de la bomba de gasolina de mi GS se quedó frito. Bendita la idea que tuve esa misma mañana de prepararme el cableado para el bypass de la bomba ‘por si acaso’. Nito saca las herramientas, 20 minutos y problema solucionado.


Con algo de retraso y luchando contra el viento continuamos nuestro camino hasta el puerto de Algeciras. Llegamos a las 16.15h y nos encontramos con otros 3 moteros que nos cuentan que el ferry para Tanger-MED que iba a salir a las 17.00h, osea el nuestro, no va a salir. El personal de Transmediterranea les ha comentado que hay otro para Ceuta que sale a las 17.30h y que nos aceptaran los billetes, efectivamente nos dejaron colarnos y embarcamos camino de Ceuta. Este ferry era el catamarán que tan movidos recuerdos me traía de la última vez que bajamos a Marruecos. Se confirmaron mis temores, un catamarán con temporal es como un barquito de papel en una piscina infantil. Niños asustados llorando, cacharros varios de lado a lado y pendientes de las ventanas por si veíamos entre tanta ola salir alguna moto volando. Tras poco más de una hora desembarcamos en Ceuta y respiramos al ver que nuestras ‘niñas’ seguían en su sitio.

Respecto a la frontera, Nito si que había entrado por aquí alguna vez, en mi caso siempre lo había hecho por Tanger-MED y comparando me sorprendió bastante la lentitud y lo mal organizada que estaba. Los trámites los de siempre:

 

  1. Allí mismo nos hacemos con una hoja de visado para rellenar con nuestros datos, que en lugar de presentarla a cambio del sello en el mismo barco, lo haremos junto con el pasaporte en la primera cabina de la frontera por entrar desde Ceuta.
  2. El segundo y último paso en la siguiente cabina es la importación de la moto. Como expliqué en la sección de Preparativos tenemos la opción de llevar desde casa el ‘D16 Ter‘ ya relleno e impreso, o solicitarlo en la misma frontera y rellenarlo a mano con los datos del vehículo. Lo mostramos junto con el permiso de circulación, nos lo sellan, nos dan copia para poder volver a salir con la moto y todo listo.
 Retrasamos 1 hora los relojes ya en territorio marroquí y a las 18.30h continuamos con los algo más de 300 kilómetros que nos separaban de Rabat. Serían sobre las 22.30h cuando llegamos al punto de encuentro donde nos esperaban mis viejos amigos Lory y Antonio en la capital de Marruecos. Esta pareja merecería una sección entera en el blog en agradecimiento por su hospitalidad. Pero casi mejor voy a resumirlo un poco.

A Lory y Antonio los conocí en España hace ya bastantes años antes que se mudaran por trabajo a Marruecos. Son incontables las veces que me han invitado a pasar unos días con ellos, pero han sido necesarios otros cuantos años más para que se terciara el momento. Al llegar nos recibió Lory en su peluquería, y mientras esperábamos a Antonio nos echó un cable para comprar y activar un par de tarjetas SIM de Maroc Telecom. 35Dh (casi 3,5€) cada una con 1GB de Internet y no recuerdo cuantos, pero bastantes minutos en llamadas. Primer regalo que se empeño en hacernos Lory. Al poco llega en su imponente BMW 745i Don Antonio para llevarnos a cenar a un restaurante de categoría donde servían cerveza y vino. Y por cierto, ya le pongo el Don por delante porque desde ese momento no dejo de sorprendernos que allá donde íbamos así lo saludaban, y con mucho respeto, todos y cada uno de los lugareños con los que nos cruzábamos. Parecía casi que fuéramos paseando con el alcalde de Rabat. Jeje. Por supuesto que tras la cena no nos dió la mínima opción de abrir nuestras carteras.


Salimos del restaurante bastante tarde, sobre las 01.30h, pero no podía faltar el digestivo en otro sitio que nos tenía preparado. Tras dejar a Lory en casa descansando, y muy a mi pesar, ‘la de pa irnos’ se convirtió en 2 botellas escocesas que nos tuvieron demasiado entretenidos para los mas de 1000 kilómetros que nos esperaban al día siguiente…


4 comentarios

  1. Llevo años haciendo viajes en moto y por tanto buscando información de cada uno en internet y este blog es de lo mejor que he encontrado. No se si al final este año haré este u otro, aún no he decidido, pero todos los datos que dais mejor no se si se puede hacer. Gracias y un saludo

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