(E02) Rabat a Tarfaya

8 de la mañana. Con poco más de 2 horas de sueño, y pensando que las alarmas en nuestros móviles eran más una pesadilla que una realidad, emprendemos la que será una de las etapas más largas de nuestro viaje con 1065 kms.

Los primeros 500 kilómetros del día discurren por autopista de peaje hasta Agadir. Lo único interesante que comentar son los nuevos radares fijos (sino son nuevos, nunca antes nos habíamos percatado de ellos) instalados en las autopistas marroquíes, no sabemos si estaban en funcionamiento o no, pero son bastante visibles en forma de caja blanca con lineas rojas diagonales apoyados sobre un poste del mismo color.


Poco después de dejar atrás Agadir empezamos a encontrarnos los primeros controles policiales donde empiezan a pedirnos la ficha, desde este momento ya será un no parar hasta la pista de Diama en Mauritania. Recordad, no menos de 50 copias para ir y volver a Senegal. En cuanto al trato de la policía, ya nos gustaría que en Europa nos trataran con al menos la mitad de simpatía y hospitalidad. Y no hablo sólo de Marruecos que tan volcado esta con el turismo, sino que más de lo mismo en Mauritania y Senegal.

Una vez que llegamos a Tiznit tenemos 2 opciones para seguir nuestro camino hacia Tarfaya. La primera y la que escogimos a la ida es continuar por la N1 dirección Lakhssas hasta Guelmim, sin duda la opción más rápida y recomendada por el GPS y por el amable chico de la siguiente foto. La otra opción es la carretera que pasa por Sidi-Ifni bordenado la costa, es la que cogimos a la vuelta y que detallaré en la etapa de regreso a casa, pero adelanto que sin duda merece mucho más la pena.


Pasados Tan-Tan la carretera vuelve a bordear la costa con paisajes alucinantes que contrastan por un lado con el Atlántico y sus acantilados, y por el otro con las dunas del basto desierto del Sáhara. Lástima que este tramo tuvimos que esperar a la vuelta para disfrutarlo, ya que a la ida nos había pillado la noche. El asfalto aún sigue siendo bastante aceptable y a pocos kilómetros del final de la etapa del día nos esperaba el último control policial. Hacía bastante viento y ya empezaba a refrescar, pero al escuchar las motos venir salieron de su ‘cuartel’ para interesarse por nuestro destino. Entregamos una ficha, y tras un par de minutos de charla ya nos estaban invitando a ver el fútbol con ellos, esa noche se jugaba el Juventus – Barça. Lástima que íbamos tarde, si no de buen seguro que unas cuantas risas con un buen té hubiéramos echado.

Era ya media noche cuando llegamos a nuestro destino, Tarfaya. Como primera opción barajábamos quedarnos en el camping Villa Bens, justo en la carretera a un par de kilómetros antes de llegar al pueblo. La noche estaba cerrada y lo poco que veíamos nos hacía intuir que ese camping estaba cerrado, o mas bien abandonado. Había varios perros ladrando pero ni un alma humana. Así que decidimos continuar la marcha y nos dirigimos hacia el hotel Casamar, justo el último edificio a la derecha en la entrada del puerto del Tarfaya. 25€ habitación doble con desayuno y las motos guardadas dentro del salón comedor. El chico del hotel hablaba bastante bien español y se presto a acompañarnos para buscar algún sitio abierto para cenar. Algo rapidito y de vuelta al hotel a dormir, en pocas horas volvíamos a la carretera.



Descargar track en GPX

Deja un comentario